Entrevista al vicepresidente Asociación Peruana de Energías Renovables Juan Coronado Lara

Para conocer más sobre el papel que estas fuentes no convencionales cumplirán en el parque generador peruano, BNamericas conversócon Juan Coronado, VP de la asociación local de energías renovables Apeger. La siguiente es la primera parte de la entrevista con Coronado.

Ignacio Antoñanzas, gerente general de la española Endesa para Latinoamérica, señala que la empresa espera un crecimiento de 7,1% en la demanda de Perú de aquí al 2015, lo que requerirá la incorporación de 3,25GW.

Si bien en los próximos años se pondrán en servicio un sinnúmero de hidroeléctricas y termoeléctricas, varias instalaciones de energía renovable debieran sumarse a la red, en particular aquellas que obtuvieron contratos en las primeras subastas de energía renovable del país sudamericano.

BNamericas: El Ministerio de Energía y Minas informó que el 56% de la energía generada en enero se obtuvo de hidroeléctricas, a lo que sigue el gas natural con 41%, el carbón con 2%, el diesel con 0,4% y la biomasa/biogás con 0,3%. ¿Se aprecia un cambio sustancial en estos porcentajes en el mediano o largo plazo con la incorporación de la geotermia, la energía solar y los proyectos eólicos?

Coronado: Sí, actualmente el decreto legislativo 10-02 y su reglamento establece que el 5% de la demanda nacional de electricidad sea cubierto por ese tipo de energía.

En el camino, desde que se dio ese decreto legislativo, ha habido tres subastas que han tenido como resultado la asignación de algunos proyectos que van a empezar a operar desde el 2012 y otros en el 2013, con renovables como son el viento, el solar, pequeñas hidroeléctricas, biomasa (de uso agroindustrial o de residuos urbanos). En este momento esto totaliza alrededor de un 37% de ese 5%. Esto quiere decir que aún hay amplio espacio simplemente para cumplir la ley.

Tenemos conocimiento que el ministerio está tomando muy en serio este compromiso de cumplir la ley de renovables y esperamos que de acá a unos meses se vuelva a convocar esta subasta. Por lo tanto, se pueda asignar la cantidad de energía que aún resta a proyectos de energía renovable.

Por ejemplo, creemos que esta nueva convocatoria va a traer algunos cambios normativos. Uno de ellos es que las subastas no sean realizadas por el ministerio y Osinergmin, como se hace actualmente, sino que la intención sería pasarlo a ProInversión, que es una entidad cuya finalidad es promover la inversión en el país y, por lo tanto, es la más indicada para hacer estas subastas.

BNamericas: ¿Hay plazos para llegar a ese 5%?

Coronado: La meta del 5% es por los primeros cinco años según la ley. Esa ley sale en marzo del 2008 junto con un paquete de normas que se establecieron por el Tratado de Libre Comercio con EEUU y el reglamento de la norma salió en octubre del año 2008.

BNamericas: ¿Como catalogaría las primeras subastas?

Coronado: En cuanto al mecanismo creo que sería acertado pasar a ProInversión la ejecución de la subasta, no porque no haya sido transparente con Osinergmin y el ministerio. El único tema es el que te mencionaba.

Creemos que las subastas son un buen mecanismo de mercado para regular los precios de los proyectos renovables. Creo que es un proceso que inclusive aquellos países que tienen una larga historia haciendo renovables están evaluando. ¿Por qué? Porque es una manera que asegura competencia y que salgan proyectos más eficientes y mejores.

Sin embargo, creemos que las subastas deben responder a una necesidad del Estado de tener proyectos de generación en diferentes regiones, debido a que la demanda no está creciendo de manera uniforme en el país y los sistemas de transmisión no son capaces de llevar la generación a cualquier parte. Creemos que lo que se tiene que hacer en próximas subastas es que el Estado los regule; primero, distribuyendo la energía necesaria en las zonas en que el país la requiere.

Por ejemplo, el norte del país tiene una deficiencia muy grande de generación. Tiene problemas serios por la cantidad de proyectos mineros que están entrando en el corto y mediano plazo y sería conveniente que se genere con medios diferentes a los convencionales (diesel o gas natural).

Entonces, la propuesta es que se regionalice la subasta, que se de una cantidad de energía para el norte, otra para el centro y otra para el sur; o bien otra repartición que el ministerio considere conveniente. También eso va por otra razón.

Cuando la subasta se hace en competencia de todos contra todos, esto inclina la balanza hacia los sitios que tienen mayores recursos.

Por ejemplo en el caso del viento la ubicación con mayor recurso del país es Marcona. Entonces, tenemos que la primera subasta se adjudicaron 30MW en Marcona y en la siguiente 90MW más. Si se mantiene ese sistema podríamos llegar a 500MW o 600MW en Marcona y con eso no se responde a las necesidades de generación regionalizada que existen en el país. No es bueno, no es conveniente y esto debería cambiar.

BNamericas: ¿Alguna otra recomendación?

Coronado: Otra cosa que debería cambiarse en las subastas es la asignación de energías por fuente de generación.

Hemos visto que en la última subasta se asignó el 70% de la energía a proyectos de biomasa que no existían. Todos los que estamos en el medio de energía, sabemos qué fuentes de generación tienen proyectos y qué fuentes no.

Entonces, cuando se da la subasta nos encontramos con la sorpresa de que, del 70% de la energía que se había asignado a la biomasa se llega a concretar en proyectos solo un 2%. Esto quiere decir que se perdió la oportunidad de asignar proyectos de generación renovable a precios competitivos en esa subasta. Consideramos que es un grave error y atenta contra nuestra seguridad energética.

¿Cual es la solución? La solución es que se estudie adecuadamente qué fuente de generación tiene proyectos y además precios competitivos para que pueda entrar a la matriz y no ser una alteración del mercado. Y que se puedan hacer en el corto plazo, que es lo que necesita el país.

Lo que hemos visto en los últimos años es un sesgo muy grande a la generación con gas natural que, como sabemos, es un recurso no renovable, cuyo uso en otros aspectos de la economía es mucho más rentable para el país. Sin embargo, tenemos la mala noticia de que en unos años el 50% de la generación del país va a estar en un solo punto.